Todo habría sido perfecto de ganar ayer. Los demás marcadores, incluido el del Betis B, beneficiaban a la Balona, a la que una victoria habría consolidado en la segunda posición. Pero el buen segundo tiempo no bastó y al final se cedió un empate ante un rival aceptable pero que no ha sido ni mucho menos de los mejores en pisar el césped del Municipal este año.
El primer tiempo fue para olvidar. Ninguno de los dos equipos hizo nada del otro mundo pero fue el sevilla Atlético el que tuvo más la pelota y el que más tiró sobre la meta contraria. La Balona estuvo discreta y apenas si dispuso de algunos acercamientos. Los primeros minutos parecieron ofrecer otra cosa. Hubo ritmo y los dos equipos salieron con frescura pero eso duró muy poco. Salvo un remate casi sin opciones de Alberto Merino que fue flojo a las manos de Julián, todo fue un querer y no poder.
El filial empezó a asentarse y a crear peligro a la contra mientras la Balona estaba espesa, sin creación en el centro del campo donde esta vez sobraba gente.
Ximo estaba mal colocado y no terminaba de encajar en el entramado ofensivo hasta el punto de que se veía claro lo que había que hacer, aunque los entrenadores no son amigos de hacer cambios muy pronto.
Así, los minutos fueron pasando sin que nada cambiara. El Sevilla Atlético tenía más peligro, no mucho, pero el suficiente como para tener a la gente nerviosa. En el minuto 23, Alejandro estuvo a punto de sorprender con un remate que fue desviado a corner.
Sólo siete minutos después, un error de Romerito propició el contragolpe visitante culminado por Jozabed sólo ante Pagola, que no pudo hacer nada por evitar el 0- 1
Las cosas se habían puesto feas en vista de como estaba discurriendo el encuentro, sin opciones de creación en la Balona y, por consiguiente, casi nulas llegadas al área rival. Solo un disparo lejano de Ezequiel que Julián desvió a corner con problemas en el 37 llevó algo de peligro a la portería.
Rafael Escobar tenía que hacer algo. Momentos antes de que acabara el primer tiempo estuvo hablando con Ortiz, por lo que el cambio estaba cantado. Alberto Merino se quedó en el vestuario y entró el de La Rambla, lo que permitió que Ximo Forner se situara junto a Ezequiel y que Ortiz jugara por la izquierda con intenciones ofensivas. El cambio que experimentó el equipo fue sencillamente radical.
La Balona empezó a tener la pelota y a entrar por las bandas con frecuencia y claridad. Los centros de Gallardo I y de Bello fueron constantes y las triangulaciones con Ximo y Ortiz como protagonistas propiciaron llegadas, algunas con mucho peligro. Algunos saques de esquina consecutivos al comienzo de la segunda parte fueron la señal de lo que iba a pasar. La Balona había mejorado mucho y la sensación ya era otra. El empate parecía cercano y factible, algo que en la primera parte no se podía imaginar nadie.
Poco después de cumplirse el primer cuarto hora, Copi entró por Romerito en un claro deseo de fortalecer aún más lo que se estaba viendo en el campo. David Hernández estaba solo y Copi pudo haber sido un buen complemento pero el puertorrealeño se lesionó minutos después. Ortiz tuvo el empate en el 64’ cuando aprovechó una dejada de Copi para empalmar y mandar el balón cerca del poste derecho de Julián. Cuando el Sevilla Atlético parecía reaccionar llegó el empate.
Era el minuto 71 y Ximo Forner centró desde la derecha sobre el área pequeña. Atienza rozó la pelota y descolocó a su portero lo bastante como para que la pelota entrara ante la incredulidad incluso de los seguidores linenses. Lo más difícil se había conseguido y la Balona se hizo aún más dominadora de la situación. Con innumerables entradas por la banda izquierda con Ortiz y Gallardo I muy activos, la Balona atacó con insistencia pero faltó remate. ya no estaba David Hernández y Copi puso mucho empeño.
Ximo Forner tuvo la victoria en un fortísimo disparo al que respondió Julián enviando la pelota a corner en el 86. En la jugada siguiente, un despiste de la defensa sevillista fue aprovechado por Copi para encarar la meta de Julián aunque su disparo en semivaselina fue detenido por el portero. Aunque la Balona estaba haciendo méritos, Pagola demostró su extraordinario nivel en dos jugadas en las que ya se cantaba el gol del Sevilla Atlético.
J.M.F.







