Jamás un partido tan intranscendente para la Balona ha tenido tanto atractivo. Rodeado de todo el morbo que se le pretenda dar desde uno y otro lado de la bahía, el duelo de esta tarde (18:00) es, con mucho, el partido de la jornada, más incluso que el partido que enfrenta a mediodía al Mairena y al Puerto Real, los otros dos candidatos a la fase de ascenso.
La Balona se juega hoy muchas cosas a pesar de todo y aunque parezca una incoherencia. La primera, muy importante, la honrilla. Haber recibido a cualquier otro equipo sin prisas clasificatorias habría sido muy distinto pero hay otros conjuntos del grupo esperando a conocer lo que ocurra. Por eso, a la Balona se le exige hoy profesionalidad y nada de condescendencia.
El ambiente creado en torno al club obliga a mantener el tipo contra cualquier otra consideración y los jugadores lo saben perfectamente, por lo que nadie puede pensar en que la Balona no va a buscar hoy la victoria sobre el Algeciras.
Otro de los factores es el puramente deportivo. Al margen del rival, la Balona tiene que mantener la dinámica ganadora para encarar la fase de ascenso con un espíritu que permita tener muchas esperanzas de éxito. Relajarse no se bueno ni para los jugadores ni para la afición. Además, la directiva sabe que no sería lo mismo desde el punto de vista de la moral del aficionado ganar al eterno rival que no hacerlo.
Rafael Escobar ha cortado por lo sano en cuanto a la alineación. Mantiene a Pibe junto a Copi, vuelve Camacho a la portero y pone a Javi Catalán por la izquierda en el lugar de David Navarro. Vuelven los laterales Francis y Gallardo y también regresa Ezequiel una vez cumplida su sanción.
Por tanto, Camacho estará en la portería; Francis, Olmo, Carlos Guerra y Gallardo en la defensa; Juanpe, Chico, Ezequiel y Javi Catalán en medio y Pibe y Copi delante.
El equipo es netamente ofensivo aunque el doble pivote puede inducir a lo contrario. La Balona no va a salir a especular ni a verlas venir. Volverá a exhibir sus cualidades ofensivas, las mismas que le han llevado a realizar una liga espectacular y todos coinciden en que no hay razón para la relajarse por aquello de mantener la dinámica ganadora mirando a la eliminatoria de ascenso.
Otra de las cosas que busca la Balona es ampliar ventajas y terminar la competición a lo grande, como ya dijo Rafael Escobar antes del partido de Puerto Real. Un final de liga relevante serviría además para generar mucho más respeto en el rival que toque en suerte en la eliminatoria directa de ascenso.
Son, por tanto, demasiados elementos que no pueden ser olvidados por un equipo que sabe que la crisis económica global necesita de grandes momentos para propiciar la presencia de aficionados. Todo lo que sea mediocridad redunda en perjuicio de las taquillas y la Balona se dispone a vivir un momento clave para conseguir precisamente una masiva afluencia de personas en la fase de ascenso, porque el 99 por ciento de los que vayan esta tarde repetirán en la eliminatoria de ascenso si el equipo sale airoso hoy. Rafael Escobar y los jugadores lo saben a la perfección.
Autor José M. Fernández









