Por más que se intentan sacar conclusiones, las sesiones preparatorias de la Balona deparan pocas. Partir de la base de que el equipo que salió ante el Cádiz el viernes es la estructura original del once puede permitir especular en algunos puestos concretos, pero no mucho.
Por ejemplo, Pablo Niño y Antonio Merino se ejercitaron sin muchos problemas aparentes ayer martes en la única sesión que hubo, la de la tarde. Se les vio sueltos, sobre todo al roteño, que buscó la pelota en todo momento y obsequió con algún que otro cambio de orientación que hace pensar que está con ganas.
En el caso de Antonio Merino, tres cuartos de lo mismo. Pero aquí se da la circunstancia de que Gallardo está apretando. El ex cadista está fuerte, con ganas, y su pretemporada ha sido brillante. Por eso no sería extraño que se mantuviera en el lateral izquierdo de la defensa.
El que será baja segura es el lateral derecho Francis, que está falto de ritmo y de entrenamientos por culpa de las molestias en el empeine que ha padecido prácticamente toda la pretemporada. A ello se une un problema en el hígado que le apareció tras un reconocimiento médico. El propio jugador admitió en la sesión de ayer, que no la terminó, que tiene complicada su participación en las primeras jornadas de la competición.
El centro del campo que salió ante el Cádiz (Domingo, David Navarro, Chico y Liam) tiene visos muy serios de ser el que juegue el sábado ante el Cádiz B pero la mejoría de Pablo Niño provoca cierta duda. No obstante, no parece que el roteño esté al cien por cien y lo más probable es que empiece en el banquillo y tenga su oportunidad si el partido lo requiere.
Copi y David Hernández sí parecen predestinados a la titularidad en el estreno liguero. La efectividad de ambos en la pretemporada es innegable. Han marcado casi la mitad de los goles blanquinegros y no parece lógico que Rafael Escobar se atreva a prescindir de ninguno de ellos en vista del buen rendimiento de ambos en los partidos del mes de agosto.
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Autor: J.M. Fernández








