
La Balona depende de las carambolas
La Balona está pagando con creces errores tan lamentables como el de Cartaya o el más reciente en Sanlúcar. Dos partidos que debieron haberse ganado para haber llegado a estas alturas con total independencia de aspiraciones y no de la manera que se ha llegado a este tramo definitivo de la competición, apenas sin opciones y con un ambiente de lo más tristón.
Los de Juan Carlos Añón están a cuatro puntos del cuarto clasificado, el Marinaleda, que recibe el domingo (o el sábado) al Algeciras. Si los de Pablo Sánchez dieran la sorpresa podrían recuperarse posibilidades pero lo malo para la Balona es que deben fallar dos, no sólo uno.
El otro, el Pozoblanco, juega en Mairena. Si ganan los cordobeses y, además, los alcoreños pierden su partido de mañana en Sanlúcar, la Balona se pondría a dos puntos en casa de derrotar al Murallas. Pero el Pozoblanco, que es a quien hay que superar, está demostrando estar a gran nivel en este tramo final.
Es curioso, pero las opciones de la Balona están ahí. Para ello hacen falta dos resultados claros. Primero, que el Sanluqueño gane mañana el partido atrasado ante el Mairena. Segundo, que el Algeciras gane en Marinaleda. Si a esto se une que el Pozoblanco se imponga en Mairena este domingo, la Balona estaría a un punto del Marinaleda y a dos del Mairena con dos jornadas por delante y con el Pozoblanco ya tercero.
No obstante, la situación es complicada porque la primera que no da confianza de poder ganarlo todo es la Balona. El equipo trasmite muy poco a grada y ni ante el Cartaya ni ante Los Barrios dejó muestras de ser un equipo que estuviera jugándose el pase a la promoción de ascenso.
Los tres partidos que le restan a la Balona son ante equipos nada sencillos. Este domingo, el Murallas llegará a sellar su permanencia. Luego, visita al desconcertante Sevilla C y, finalmente, cierre de la competición ante el incómodo Coria en el Municipal Linense.
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Autor: José M. Fernández







