
Excesivo castigo para un buen Algeciras
Cruel, muy cruel, ha sido el que se perfila como campeón de Grupo con el Algeciras en los dos enfrentamientos de esta temporada. Los de Asián, como hicieran en el choque de la primera vuelta disputado en el Nuevo Mirador, volvieron a tirar de su tremenda eficacia para hacerse con la victoria y, lo que más llama la atención, de manera abultada, lo que disfraza, por otro lado, la realidad de ambos encuentros. Aquí, los albirrojos pagaron con un doloroso 1-4 su inocencia del primer periodo, ayer no, ayer se encargó de echar por tierra las ilusiones y los méritos algeciristas un trío arbitral llegado de Córdoba que no pudo cuajar una actuación más nefasta, con decisiones más que polémicas en dos de los tres goles locales. Se entiende, de este modo, la indignación de los visitantes tras la conclusión del encuentro, sentimiento que, a buen seguro, perdura aún a estas horas.
El líder necesitó la ayuda de los árbitros para tumbar al Algeciras, que posiblemente cuajó uno de los partidos más serios de las últimas jornadas. Los de Pablo Sánchez se adaptaron mucho mejor a las lamentables condiciones del Francisco Bono para plantarle cara al virtual campeón de la categoría, uno de los mejores conjuntos de toda la Tercera División y que participará en la siguiente fase de ascenso como claro aspirante a dar el salto de categoría. Sin embargo, tuvo que sudar de lo lindo para quedarse con la victoria, contando con esa ayuda extra, que a la postre resultó clave. Si no hubiera sido por los de amarillo, el aficionado algecirista aún se muestra convencido de que su equipo se hubiera traído algo de su paso por la casa del primer clasificado. Lo puso contra las cuerdas nada más iniciarse el choque, con tres llegadas claras sobre el portal de Marcos, y logró adelantarse en la segunda. Había avisado antes Víctor García con otro saque de falta lejano, pero no tan claro como el que supuso el 0-1 a los cuatro minutos. Tres más tarde, con el Alcalá sin poder salir de la pájara inicial, Iván Guerrero recibe cerca del área y la manda arriba de manera incomprensible.
La crueldad comienza a servirse con la primera dosis. Mustafá se lleva el balón ante Roberto, al que le deja una plancha clarísima que el árbitro no ve, Platero recibe en la frontal del área y abre, con la cabeza, para que Gonzalo la empale y haga el empate. Juanito no pudo hacer nada.
El partido se equilibra y los de Asián comienzan a sentirse cada vez más a gusto. Se echan arriba y amagan con el peligro sobre el arco albirrojo en tres llegadas: un tiro cruzado de Platero, inédito hasta entonces, un remate de Pulido a la salida de un córner y otro desviado de Gonzalo. Sobrepasada la media hora, vuelve a tomar el mando el Algeciras, que puede marcharse por encima al descanso. En el 36´, Caballero se cuela por la izquierda y Ángel, con su pierna mala, remata a bocajarro. Repele Marcos. Dos después es Iván el que recoge un rechace en la frontal, que cruza en exceso ante la desesperación albirroja.
Y tras pasar por la caseta, la jugada más polémica y decisiva que marca el choque. Mustafá entra en claro fuera de juego, el asistente levanta el banderín y los jugadores del Algeciras se quedan parados. Todos hasta Álvaro Benítez, el último hombre, que no le pone mucho interés a la acción del propio Mustafá, que la manda a la escuadra. La sorpresa de todos, incluidos jugadores y aficionados locales, cuando el linier corre hacia el centro del campo y el árbitro concede el gol. Todavía no se entiende qué pudo pasar por la cabeza del juez de línea para subir primero la bandera, manteniéndola durante más de diez segundos, y luego bajarla sin motivo aparente, porque no hubo ningún ingrediente más dentro de la misma acción. Lamentable.
Con el 2-1, el Alcalá como pez en el agua. Le cede todo al Algeciras, que tira de garra y fe, llevando el peso del choque, aunque sólo disfrutó de alguna llegada con tímido peligro. Víctor García, con otra falta y un tiro al lateral de la red, el protagonista.
Ya con el Algeciras volcado, el 3-1, la puntilla. Contra que acaba con un balón curzado para que Gonzalo anote de bella factura el tanto definitivo. Que el líder te venza entraba dentro de la lógica, pero que los árbitros se convirtieran en los protagonistas negativos del choque, es lo que indigna a la expedición albirroja que regresó de Alcalá con la cabeza alta y arrancado más hojas al calendario. Lo mejor es que sólo restan cuatro.
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Autor: Manolo Cote







