
El Algeciras vuelve de Sevilla con buena cara
Los seis últimos resultados (cuatro victorias y dos empates) han propiciado un cambio radical en el Algeciras, que ha dejado de mirar hacia abajo y tiene toda la pinta de encarar lo que le resta con el mayor desparpajo del mundo. Ya lo hizo ayer, presentándose en el difícil campo del cuarto clasificado con la intención clara de llevarse los puntos y, aunque lo pasó mal en el arranque del encuentro, a los puntos pudo merecer hasta el triunfo. Partido muy serio y que se traduce en la suma de un punto que se antoja casi definitivo para dar por amarrada la permanencia y de inflexión para lo mucho que resta, sin descartar cualquier logro mayor, aunque sin presión alguna.
El Algeciras sigue acumulando buenos resultados en este arranque de 2010 y aumentando la diferencia con la zona de descenso. Situado a 14 puntos ya de la salvación, el equipo ha cambiado su cara, encarando los encuentros con más tranquilidad, la que le concede verse con el primer objetivo casi conseguido y ahora se dispone a mirar hacia arriba, aunque siendo consciente de que nadie (afición, prensa y directiva) le va a meter presión si se para a pesar en los inicios titubeantes, pero teniendo en cuenta que el escudo que defienden tiene su peso en otro y que, por respeto, al menos hay que intentarlo. Además, el juego desplegado en los últimos encuentros y el estado en el que se encuentra el equipo en líneas generales invitan al optimismo.
El de ayer no es punto cualquiera. A diferencia del logrado a mediados del pasado mes de Diciembre en Ayamonte, el Algeciras sí le da un valor muy positivo al empate que ayer cosechaba en la Ciudad Deportiva del Sevilla FC. Su segundo filial pudo adelantarse en los primeros minutos de partido, incluso hasta sentenciar, sin embargo, llegó a estar durante mucho tiempo a merced de un conjunto albirrojo que cuajó uno de encuentros más serios lejos del Nuevo Mirador.
Y eso que el inicio del segundo filial de Nervión fue fulgurante, con llegadas continuas sobre el marco de Félix, que tuvo que emplearse a fondo. Primero fue Jairo Caballero, con un mano a mano que resolvió al lanzar fuera un pase magistral en medio de la defensa. Se cantó el primero nada más cumplirse el minuto dos. Ñoño se internaría dos más tarde, hasta la cocina, aunque no encontró compañero que remachase a la red. Y, para acabar con la hegemonía inicial sevillista, tiro lejano de Salva, que vuelve a poner en serios apuros al meta algecireño.
El Algeciras, como puede, aunque sin volverse loco, se sacude del dominio y se va arriba, demostrando que iba a por la victoria. Víctor García se convierte en su mejor hombre en ataque, desaprovechando dos llegadas clarísimas. Al cuarto de hora se planta solo por la derecha, pero la cruza en exceso. En el 25´, con todo para marcar, se saca un disparo que más bien pareció un centro, pero que puso el miedo en los locales.
Con la balanza equilibrada, los azulinos se hacen con el control del balón y el juego, asegurando su defensa, que apenas si tuvo más trabajo, salvo una acción fortuita en la que lanza desde 30 metros Jairo Caballero y el balón, tras dar en la espalda de Iván Guerrero, se va a la cruceta. Antes del descanso, May volvió a disfrutar de un remate de cabeza que se fue rozando la base del paso derecho.
Tras pasar por la caseta, el Algeciras vuelve a pasar apuros, sobre todo cuando Alberto García, en el 48´, desaprovecha una gran ocasión, rematando fuera un balón suelto en el segundo palo, sobre la línea de gol. Vuelve a sacudirse el dominio inicial de los locales, para estirarse y llevar el peligro al portal de Dani Jiménez, protagonista de la tarde por un paradón a tiro cruzado de Iván Guerrero cuando ya se festeja entre los muchos algeciristas el 0-1. Seguro que en cualquier otro momento de la temporada, con un poco de confianza, el gaditano no hubiera fallado esa clamorosa ocasión que pudo decantar la balanza para los rojiblancos.
En los instantes finales., ambos conjuntos buscaron el triunfo más con el corazón que con la cabeza, aunque con una manifiesta falta de fuerzas por el derroche físico de todos los jugadores.
El empate dejó satisfecho a ambos entrenadores en un síntoma claro de que el empate pudo ser lo más justo de un encuentro que no defraudó por intensidad, ocasiones y buen juego. Buen punto.
Noticias cedidas por: 
Autor: Manolo Cote






