
Un marcador de otra época para un duelo histórico
Resulta extremadamente difícil encontrar adjetivos para lo que se vivió anoche en el Estadio Municipal Linense. La Balona tuvo la gloria en sus manos, le regaló un trozo al Algeciras pero al final sentenció hasta dejar el marcador en un inolvidable 6-3, que deja tocado a Yiyi y que ensalza las cualidades ofensivas de los blanquinegros.
El Algeciras llevó el peso del partido prácticamente los noventa minutos pero sin que ello le sirviera durante la primera parte para crear problemas ni tener ocasiones. Todo lo contrario. La Balona sembraba el pánico en el área visitante cada vez que llegaba y lo mismo que marcó cuatro pudo haber conseguido dos más.
De salida, cuando apenas iba medio minuto, Nacho pudo haber inaugurado el marcador con un zurdazo que terminó en corner. Pero eso fue un espejismo. La Balona no conseguía desembarazarse del juego más hilvanado del Algeciras , que tal vez se pasaba en su deseo de tener la pelota y eso le perjudicaba.
El Algeciras era quien tenía la pelota pero la pegada de la que está haciendo gala la Balona le permitió poner el choque en franquía en apenas tres minutos. En el 12 fue Johnny al rematar una falta lanzada por Nacho y en el 15 fue Biri tras aprovecharse de un error de entendimiento de la zaga albirroja. Era el delirio. Un 2-0 al cuarto de hora era lo que la Balona necesitaba para hacer su juego habitual de contragolpe. Mientras, el Algeciras veía con impotencia cómo de nada le valía tener la pelota, porque ni siquiera creaba peligro. Lo más fue un disparo de Dani Venegas en el 22 que terminó en saque de esquina. La Balona estaba alegre empujada por una afición volcada con su equipo.
La frescura del juego local hacía presagiar más goles. Así, un centro desde la izquierda fue rematado de cabeza por Copi, nuevo líder de los goleadores del grupo, y el partido quedaba sentenciado antes de la primera media hora. Luego fue Biri, apenas dos minutos después, quien pudo hacer el cuarto, pero su vaselina se fue lejos de la portería.
El Algeciras tocaba y controlaba, pero sin éxito. Las pocas veces que conseguía acercarse a David Zamora lo hacía sin acierto. En el 36, Dani Venegas remató en buena posición pero David Zamora sacó la pelota a tiempo. En la jugada siguiente, una pelota suelta en el vértice izquierdo del área pequeña fue rematada por Carlos Guerra sin que Félix pudiera hacer nada. Era el 4-0 en la primera parte y todo parecía sentenciado.
Pero de eso nada. Cuando el público pedía en el descanso una goleada histórica, Yiyi aleccionó a los suyos. A los dos minutos, una falta al borde del área fue enviada a la escuadra por Víctor García. Era el 4-1 y parecía anecdótico. La Balona había salido un poco lela y el Algeciras seguía teniendo la pelota. Había algo de temor con todo un tiempo por delante y con el recuerdo aún fresco de la pasada temporada. Además, el árbitro señalaba demasiadas faltas cerca del área linense. Y en otra llegó el 4-2, conseguido también por Víctor García.
Llegaba el susto al Municipal. Faltaba media hora larga y el Algeciras era el que mandaba.La Balona no veía la forma de acercarse a las inmediaciones de Félix y en una jugada impropia de un equipo que gana 4-2 llegó una contra visitante que terminó con un trallazo de George y con el 4-3.
La reacción de unos y otros es fácilmente imaginable. La Balona estaba contra las cuerdas y quedaba cerca de media hora. El Algeciras, envalentonado, pensaba que si empataba terminaría ganando. Pero despertó Thompson. El granadino había estado apagado y comenzó a despertar. En la jugada siguiente al 4-3 estuvo a punto de hacer el quinto pero su remate a centro de Joseph se fue alto. La Balona tenía que espabilar y en una contra del propio Thompson llegó el quinto. El delantero blanquinegro fue objeto de falta dentro del área y el árbitro pitó penalti, protestado por los algeciristas y transformado por Copi.
Para la Balona era vital. Volver a tener una ventaja de dos goles daba algo de serenidad a la vez que dejaba tocado al rival, que había hecho lo más difícil y con todo en contra.
El juego empezó entonces a nivelarse y Thompson siguió activo aunque el susto lo dio el visitante Lorenzo con un tiro cruzado que rozó el poste a falta de un minuto.
Pero ya con el Algeciras a la desesperada llegó un perfecto contragolpe de la Balona culminado por Paquito, que había entrado por Nacho poco antes. Era el 6-3 definitivo que cerraba un duelo que pasará a la historia por muchas razones, entre otras porque es el de más goles en La Línea e iguala el 5-4 de Algeciras en la temporada 1944-45.
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Autor: Javier Sanfeliu








Fecha: septiembre 25, 2009
Hora: 11:52
Simplemente maravilloso lo vivido anoche en el municipal.